¿Quiénes somos?

Little Harlem somos la primera escuela de baile de Bilbao especializada en swing dance.

Un proyecto creado por amantes de la música y los bailes swing, con el objetivo de hacer llegar el espíritu original de los bailes que se dieron entre las décadas de los años 20 y los 40. Nuestro pequeño trocito de Harlem en Bilbao.

Estamos especializados en Lindy Hop y Jazz Steps, pero con el tiempo iremos introduciendo talleres de Shag, Balboa… y demás estilos de la época dorada de las big bands.

  • Gina Portillo

    Resulta que lo de bailar, a mí, se me despertó tarde, ya en plena postadolescencia, cuando descubrí que la música en directo y la gente en las plazas me movían por dentro y por fuera. Por aquel entonces lo que bailaba era folk, después me encontré con el Lindy Hop, y ahí empezó el romance.

    En 2007, con la primera clase, planté la semilla, pero se tomó su tiempo en crecer. Cuando el enganche ya era irremediable, me topé con el Shag, otro estilo de tempo más acelerado y carácter canalla que me tiene prendada.

    He participado en workshops y tomado cursos regulares con profesor@s nacionales e internacionales tan enormes como Pol y Sara, Stephen Sayer y Chandrae Roettig, Gustav y Laia, Marcus y Bärbl… entre otr@s.

    Mi experiencia como profesora en Barcelona se remonta a 2015, dónde empecé a dar clases de Shag y posteriormente de Lindy Hop.

    Ahora, aquí estoy, ¡Enrolada en un viaje al norte para bailar hasta gastar las suelas!

  • Iker Domínguez

    Siempre he sido un fanático de la música afroamericana, pero cuando en 2005 mi amigo Pau me habló del Lindy Hop, no me hizo demasiada gracia. Me dejé arrastrar a las clases pero no conseguí vencer mi timidez más allá del primer trimestre.

    No lo sabía, pero el virus del swing quedó latente y a finales de 2013, cuando otra amiga me sugirió ir a clases, no perdí la oportunidad.

    Desde entonces bailo de manera obsesiva. Social a diario, acudo a todos los festivales que puedo, y he recibido clase con Frida y Skye, Remy Kouakou, Sonia y Hector, Laia y Gustav... y much@s más.

    El Lindy Hop ha cambiado totalmente mi vida; nuevos amigos, viajes, articulaciones que mi cuerpo no recordaba haber movido nunca y felicidad, toneladas de felicidad.